"NO ME DISCRIMINEN. SÉ QUE SOY CHILENO"
Me encontré con unos amigos
peruanos, argentinos y bolivianos
y me querían pegar por ser chileno. Así
está el mundo.
También está la supuesta superioridad entre países. Los europeos se creen los mejores y nos tratan como unos indígenas. ¿Han visto cuando llegan a acá?, dicen frases como: "¡Ah, qué bonito este lugarsucho!" como diciendo, ¿Esta es una ciudad o es un pueblo?. Nos tratan como idiotas, y no se dan cuenta que acá nosotros los tratamos así también.
Los gringos vienen para acá como una experiencia de vida, como algo muy peligroso, como viajar a un lugar de gente incivilizada, que con suerte sabe hablar. Pagan muy poco, se vienen con una mochila y un par de dólares. En cambio, nosotros vamos para allá pagando millones, con mucha ropa, mucha plata y cuando vamos somos la envidia de nuestros amigos.
¿Será cierto que somos una tribu de incivilizados? no lo sé, pero no todos nos tratan así, hay otros que lo hacen peor: los peruanos, bolivianos y argentinos. ¿Por qué será que los "países hermanos" nos quieren tanto?. ¡Por favor!. Nos odian, nos tratan mal, somos unos malos que sólo queremos guerras, unos delincuentes, los maltratamos y tan así es que hay muchas personas pertenecientes a esos países que viven acá, ganan dinero, le quitan la oportunidad de trabajo a chilenos y... ¿Los tratamos mal?.

Esta es la parada militar peruana. En vez de milicos parecen
payasos.
Saliendo del continente otra vez, que manera de tratarnos los europeos. Nos tildan de ignorantes, incivilizados, delincuente, no nos quieren y ellos ni siquiera se bañan. ¡Dios mío!.
Europa se cree un mundo aparte del nuestro, sólo porque creen que nosotros vivimos pendientes de ellos. Allá los gays se casan; acá salen en programas de farándulas. Es muy distinto. Acá no hay nada europeo, aparte de las comidas.
Lo otro que me de risa son los que se dejan influir por pensamientos antiguos. Estamos muy lejos de Alemania y a más de 50 años de la Segunda Guerra Mundial y aparecen tipos pegándole a los demás, matando y haciendo maldades.
¡Ay, Dios santo!. Así está el mundo que creaste. Pero ¡bueno!, tendré que seguir viviendo en él.
Eso es adiós .
Agradecimiento a: Felipe "El Laucha" Lau

